El Cristo de los Faroles: quién lo puso y por qué
La respuesta corta: se repite que lo mandó levantar fray Diego José de Cádiz, uno de los predicadores capuchinos más famosos de su tiempo, y que es de 1794. Lo primero tiene una base real: fray Diego se alojó en el convento de esta plaza en 1786 y revolucionó Córdoba con sus sermones. Pero que él promoviera el Cristo, y quién lo talló, son atribuciones que no hemos podido comprobar en un estudio especializado, y las versiones no coinciden ni en el nombre del escultor. Lo que sí está escrito es que hacia 1858 el Cristo ocupaba ya su lugar frente al hospital. ¿Y el porqué? Su otro nombre da la pista: Cristo de los Desagravios y Misericordia.

Una plaza que parece de siempre
La plaza de Capuchinos tiene fama de ser uno de los rincones más hermosos de Córdoba: empedrado, paredes encaladas, silencio y, en el centro, un crucificado rodeado de faroles de hierro. De esos faroles le viene el nombre con el que todo el mundo lo conoce. Da la impresión de llevar ahí desde siempre. Y, sin embargo, la plaza es el resultado de un trato entre vecinos.
A un lado estaba el hospital de San Jacinto, fundado en 1596 por Pedro del Castillo para pobres impedidos que morían abandonados. Al otro, el convento capuchino del Santo Ángel, cuyos frailes habían llegado en 1629. Un estudio de 2014 sobre el origen de la plaza explica que nació de los acuerdos entre las dos comunidades y que quedó fijada en el trazado de la ciudad a partir de la primera mitad del siglo XVIII. Lo que hoy parece una estampa eterna empezó como un pacto entre un hospital y un convento.
¿Quién era fray Diego José de Cádiz?
En 1786 se instaló en este convento un capuchino que arrastraba multitudes con sus sermones. Córdoba lo recibió como a una celebridad: los regidores del Ayuntamiento acudieron en persona a darle la bienvenida y a pedirle que hablara a la ciudad. Les dio tres sermones. El primero, sólo para ellos y con las puertas cerradas, duró dos horas. El segundo, en la catedral. El tercero, al aire libre, asomado a un balcón de la plaza de la Corredera.
Según el cronista Teodomiro Ramírez de Arellano, que recorrió la historia de estas calles en la década de 1870, el efecto fue fulminante: confesiones generales, ladrones que devolvían lo robado, parejas que hacían las paces y bodas que se debían desde hacía tiempo. En agradecimiento, la ciudad le dio un puesto en su gobierno, el de teólogo consultor, con derecho a hablar y a votar en las sesiones. Para el juramento, un grupo de regidores fue a recogerle al convento.
Fray Diego tuvo legiones de seguidores y no pocos detractores. Con el tiempo fue beatificado y se le llamó el «apóstol de Andalucía». Es uno de los personajes que explican esta plaza.
El crucifijo que sí regaló
Aquí está la primera trampa de la historia. Fray Diego sí dejó un crucifijo a Córdoba, y eso está documentado. Al jurar el cargo quiso devolver el honor y entregó a la ciudad la cruz que le acompañaba en sus misiones: un crucifijo pequeño con una Inmaculada Concepción dorada a sus pies. Los regidores lo colocaron en una urna, también dorada, al lado del altar de la sala donde se reunían. Cuando Arellano escribía, ya se conservaba en el archivo municipal.
Ese crucifijo no es el de la plaza. El de la plaza es un crucificado de piedra que vive a la intemperie. Cuando se dice que fray Diego «dejó un Cristo en Córdoba», es muy fácil que los dos acaben fundidos en uno.
¿Quién hizo el Cristo de los Faroles?
Lo que circula es esto: una escultura de 1794, promovida por fray Diego y costeada por los marqueses de Ariza. Hasta ahí, las versiones coinciden. En el nombre del escultor, no: unas lo atribuyen al cordobés Juan Navarro León; otras, en un artículo que remite al estudio de 2014, dicen que la imagen es de Alonso Gómez de Sandoval y que Juan Navarro fue el cantero. No hemos podido leer ese estudio completo, así que no vamos a elegir por ti.
La fecha de 1794 tiene un apoyo concreto. En la plaza hay una lápida que, según la transcripción publicada, concede indulgencias a quien rece un credo ante esta imagen del «Christo de los Desag. y Misericordias», y termina con un «año de 1794». Para lo que no hemos encontrado ningún papel es para el encargo de fray Diego. Se da por hecho, y puede ser cierto, pero no lo hemos visto documentado.
Lo que sí consta en un texto antiguo es que el Cristo estaba en su sitio en la década de 1850. En 1858, cuenta Arellano, el alcalde mandó derribar la ermita que había en la cuesta del Bailío con una idea muy suya: abrir una línea recta para ver desde abajo «el Santo Cristo que hay delante del hospital de San Jacinto». No consta que lo consiguiera.
¿Y por qué un Cristo en medio de una plaza?
Por lo que dice su nombre. Desagraviar es reparar una ofensa, y un Cristo de los Desagravios y Misericordia es una imagen ante la que se reza para pedir perdón y clemencia. La lápida de las indulgencias apunta en la misma dirección: el Cristo estaba ahí para que la gente se detuviera a rezar, en un lugar de paso hacia dos templos. Encaja con el fervor que dejaron los sermones de fray Diego. Pero que una cosa llevara a la otra es una deducción, no un documento.
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Otros personajes de la plaza
El Cristo no es el único protagonista. En 1778 se alojó enfermo en el convento Pedro de Ceballos, capitán general que volvía de una expedición militar en América, y allí murió; Córdoba le dio el entierro más fastuoso que se recordaba, y el cortejo bajó por la cuesta del Bailío. Décadas después, con los frailes ya exclaustrados en 1836, un comprador se quedó el convento y lo echó abajo, y parte de su piedra se aprovechó para la plaza de toros. De todo aquello sobrevivió la iglesia del Santo Ángel, con sus portadas.
Y el propio Cristo ha cambiado. La reja que lo rodea no es de 1794: se añadió en el siglo XX y hubo debate en la ciudad, aunque las fuentes divulgativas no se ponen de acuerdo en el año. Su fama popular llegó tan lejos que hubo hasta una película titulada como él, protagonizada por Antonio Molina.
Hecho o leyenda.
- Hecho: fray Diego José de Cádiz se alojó en Capuchinos en 1786, predicó a la ciudad y regaló al Ayuntamiento un crucifijo pequeño, que no es el de la plaza.
- Hecho: a mediados del siglo XIX el Cristo ya estaba delante del hospital de San Jacinto.
- Con apoyo en la lápida, según su transcripción: la fecha de 1794 y la advocación de los Desagravios y Misericordia.
- Atribución sin comprobar: que lo promoviera fray Diego y que lo tallara un escultor concreto; circulan dos versiones del nombre.
- Deducción: que se levantara por el fervor de aquellos sermones.
Dónde escucharla
Podtour cuenta esta historia en la ruta Santa Marina y Capuchinos, en su última parada, «El predicador y el Cristo de los Faroles», delante del Cristo. Las dos anteriores preparan el terreno: «La puerta entre dos ciudades (Cuesta del Bailío)» cuenta el plan del alcalde de 1858, y «Un hospital de impedidos y un general que vino a morir (plaza de Capuchinos)», el hospital y la muerte de Ceballos. La ruta gratuita de Córdoba es La Mezquita y la Judería, y lo práctico para el viaje está en la guía de Córdoba.
Para saber más
- Teodomiro Ramírez de Arellano, Paseos por Córdoba, ó sean apuntes para su historia, Córdoba, 1873-1877; ed. anotada de la Red Municipal de Bibliotecas de Córdoba, 2017. https://biblioteca.cordoba.es/BibDigital/paseos_por_cordoba/paseos_por_cordoba_ramirez_arellano_todos.pdf
- Francisco Manuel Pérez García, «La Plaza de Capuchinos de Córdoba. El origen de un espacio emblemático», Ámbitos. Revista de estudios de ciencias sociales y humanidades, n.º 31 (2014), pp. 95-104. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4838732
- Ricardo Montero de Espinosa Reina, «Rincones y lugares de Córdoba: la plaza de los Capuchinos y el Cristo de los Faroles», El Patio Colorao (Universidad Pablo de Olavide), 3 de julio de 2023. https://www.upo.es/patio-colorado/2023/07/03/rincones-y-lugares-de-cordoba-la-plaza-de-los-capuchinos-y-el-cristo-de-los-faroles/
- Iluminada Rodríguez Morgado, «Testimonios histórico-artísticos de fray Diego José de Cádiz en Málaga», Revista Eviterna, n.º 10 (2021). https://revistas.uma.es/index.php/eviterna/article/view/13162
- Turismo de Córdoba (Ayuntamiento de Córdoba), «Plaza de Capuchinos». https://www.turismodecordoba.org/plaza-de-capuchinos
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