La Bocca della Verità: qué es y de dónde sale la leyenda de la mano

La Bocca della Verità, la Boca de la Verdad, es un gran disco de mármol con una cara barbuda que está en el pórtico de la iglesia de Santa Maria in Cosmedin, en Roma. Probablemente nació como tapa de una cloaca romana. La leyenda dice que muerde la mano de quien miente; se da por medieval, pero en las fuentes que hemos leído quien la pone por escrito es un erudito de 1891. Y lo que la hizo famosa en medio mundo fue una película: Vacaciones en Roma, de 1953.

Disco de mármol con un rostro barbudo y la boca abierta en el pórtico de Santa Maria in Cosmedin, en Roma

Delante del pórtico suele haber cola para meter la mano en esa boca de piedra. Unos sonríen, otros la sacan deprisa y casi todos se hacen una foto. Vamos por partes.

¿Qué es la Boca de la Verdad?

Es un disco de mármol de unos 1,80 metros de diámetro. La basílica que lo guarda calcula que pesa alrededor de 1.300 kilos. Tiene tallado un rostro de hombre con barba, y los ojos, la nariz y la boca están perforados.

¿A quién representa? Nadie lo sabe con seguridad. Se ha pensado en Júpiter, en un fauno o en un dios de un río, y la propia basílica propone otras lecturas que no hemos podido contrastar. Sobre su función original, en cambio, el portal turístico del Ayuntamiento de Roma y un erudito del siglo XIX coinciden en lo más probable: que sirviera para tapar una cloaca de época romana.

Así que, dicho sin rodeos: quien mete la mano ahí la está metiendo, con toda probabilidad, en lo que fue una alcantarilla. Muy antigua y muy famosa, eso sí.

¿Dónde está y desde cuándo?

Está en Piazza della Bocca della Verità, dentro del pórtico de Santa Maria in Cosmedin. Pero no siempre estuvo ahí dentro. Durante siglos estuvo apoyada contra el muro exterior de la iglesia. En 1632, un canónigo llamado Placidi la hizo trasladar al pórtico, donde sigue hoy.

¿Por qué se mete la mano?

Por la leyenda. La versión clásica dice que en la Edad Media quien tenía que prestar juramento introducía la mano entre aquellos labios de piedra; si juraba en falso, se la mordían. El nombre le va como anillo al dedo: una boca que distingue la verdad de la mentira.

Con el tiempo, la leyenda fue sumando historias. Según una tradición que recoge el portal turístico de Roma, los maridos celosos llevaban a sus esposas ante la boca para que juraran fidelidad con la mano dentro.

La basílica cuenta otra, con trampa incluida. Un joven patricio sospecha que su esposa le engaña y la lleva ante la boca. Ella, que no tiene un pelo de tonta, pacta un plan con su amante: cuando llegue la prueba, él fingirá haber perdido el juicio y la abrazará en público. Llega el momento, el falso loco cumple su papel, y ella mete la mano y jura que ningún hombre la ha abrazado nunca, salvo su marido y aquel pobre perturbado. La mano sale intacta. No había mentido en nada: sólo había preparado muy bien la verdad.

La basílica la cuenta como lo que es, una leyenda, y no hemos localizado su primera versión escrita. Pero retrata bien al personaje: una boca severa a la que, por lo visto, se podía torear con un poco de ingenio.

¿De verdad es una leyenda medieval?

Aquí viene un detalle que se cuenta poco. El texto más antiguo que hemos leído sobre el juramento medieval es de Mariano Armellini, autor en 1891 de un gran repertorio de las iglesias de Roma. Y lo presenta con un «se decía», sin citar ningún documento de la Edad Media. Sabemos, por tanto, que a finales del siglo XIX la leyenda se daba por medieval. El papel medieval que lo pruebe no lo hemos visto.

Lo que Armellini sí cuenta de su propia época es otra escena, y es estupenda: las madres romanas, escribe, todavía hacían que sus hijos pequeños metieran la mano en aquel agujero, y los críos obedecían con terror o, por lo menos, con mucha desconfianza. La boca ya no juzgaba a nadie, pero seguía sirviendo como prueba de valor.

¿Y la famosa guía medieval? Muchas webs aseguran que la Boca de la Verdad aparece en los Mirabilia Urbis Romae, las «maravillas de la ciudad de Roma», una guía para visitantes escrita en el siglo XII. Sería la prueba perfecta de que la leyenda es antiquísima.

Hemos ido a mirar el texto. El pasaje que se suele citar habla de una estatua, un simulacrum, que habló al emperador Juliano y lo engañó. Pero está en el apartado del Esquilino, junto a Santa Maria in Fontana y un templo de Fauno: en otra colina de Roma, lejos de Santa Maria in Cosmedin. Ese texto no permite identificar aquella estatua con la Boca de la Verdad.

¿Qué tiene que ver «Vacaciones en Roma»?

Mucho. Durante siglos, la boca fue una curiosidad romana con su leyenda de barrio. Lo que la convirtió en un icono mundial fue el cine: Vacaciones en Roma (Roman Holiday), de William Wyler, estrenada en 1953. En ella, una princesa interpretada por Audrey Hepburn se escapa de su embajada y recorre la ciudad con un periodista, al que da vida Gregory Peck. Pasan por la Fontana di Trevi y la Plaza de España, van en Vespa… y llegan a esta boca, donde los dos meten la mano.

Desde entonces, meter la mano en la Boca de la Verdad ya no es un juramento ni una prueba para niños asustados. Es repetir una escena de cine.

Mira la cadena completa: una tapa de cloaca romana, una piedra arrimada a un muro durante siglos, una leyenda de juramentos que un erudito del XIX da por medieval, unas madres que la usan para poner a prueba a sus hijos y una película de Hollywood. Cada época le ha pedido algo distinto. Y ella, con su cara barbuda y su boca abierta, ha aguantado todas.

Hecho o leyenda.

  • Hecho: es un disco de mármol de unos 1,80 metros con un rostro barbado perforado; su uso original más probable fue tapar una cloaca romana; estuvo siglos contra el muro exterior de la iglesia y pasó al pórtico en 1632; Vacaciones en Roma (1953) la hizo famosa en todo el mundo.
  • Leyenda: que muerde a quien jura en falso. Se da por medieval desde el siglo XIX, sin un documento de la Edad Media que lo pruebe. También son leyenda los maridos celosos y la esposa del falso loco.
  • Falso: que la guía medieval de los Mirabilia hable de ella. El pasaje que se cita está en otra colina, y en el resto de la guía no la hemos encontrado.
  • Sin comprobar: a quién representa la cara. Y el año 1485 que circula como primera mención del nombre «Bocca della Verità»: lo da el portal turístico de Roma sin decir de dónde sale, y no hemos podido verificarlo.

Dónde escucharla

La Boca de la Verdad es la última parada, «La Bocca della Verità», de la ruta «Leyendas del Capitolio a la Bocca della Verità», que baja desde el Capitolio por las leyendas más antiguas de Roma, cada una con lo que tiene de verdad. Allí la boca cierra el paseo y hace pareja con otra piedra legendaria del recorrido, la roca Tarpeya, la de los traidores.

Y si te quedas con ganas de Vacaciones en Roma, la ruta «Piazza del Popolo y Via Margutta» tiene una parada, «Via Margutta 51 · la casa de Joe Bradley», ante el portal donde la película sitúa el estudio del periodista.

Si estás preparando el viaje, en la guía de Roma tienes lo práctico.

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