Las defenestraciones de Praga: qué pasó en 1419 y en 1618
Hay ciudades que regalan al mundo un plato o un baile. Praga regaló una palabra: defenestración, tirar a alguien por la ventana, del latín fenestra. Y no lo hizo una vez. Dos episodios separados por dos siglos desataron, uno, una revolución y, el otro, una guerra de treinta años. Lo más curioso es que en el más famoso no murió nadie.

1419: diez hombres por la ventana
El 30 de julio de 1419, el predicador Jan Želivský sacó en procesión la custodia por la Ciudad Nueva de Praga. Le seguían los husitas, partidarios de que los fieles comulgaran también con el vino. La procesión forzó la puerta de la iglesia de San Esteban y, de vuelta por el mercado, se plantó ante el Ayuntamiento para exigir que liberaran a varios presos husitas.
Los concejales cerraron las puertas. Desde las ventanas empezaron a caer piedras y, según se contó, una golpeó la custodia. La multitud asaltó el edificio. Arrojaron por las ventanas a diez personas: el burgomaestre, dos concejales, el subjuez y su criado, y cinco vecinos. Abajo los remataron. Otro concejal murió dentro, en la sala de tormento. Otras crónicas hablan de trece; la cifra de diez es la que se tiene por más segura.
Alrededor de aquel día crecieron mitos. Se repite que lo dirigió Jan Žižka, pero sólo lo mencionan dos cronistas, y de pasada: es incierto. También se contó que murió el párroco de San Esteban, algo que ninguna fuente antigua dice y que se considera invención posterior.
El rey Wenceslao IV recibió la noticia en su castillo de Kunratice y montó en cólera. Días después sintió un dolor en el brazo izquierdo y el 16 de agosto murió de una apoplejía, con un grito que, dicen, sonó como el rugido de un león. Que muriera por el disgusto es tentador, pero no está demostrado. Lo que sí se admite es que aquel día, en el Ayuntamiento de la Ciudad Nueva, comenzó la revolución husita.
1618: la ventana del Castillo
Dos siglos después, otra ventana. La tarde del 22 de mayo de 1618, varios conjurados se citaron en el palacio Smiřický, en la plaza de Malá Strana. El anfitrión, Albrecht Jan Smiřický, tenía veintitrés años y una de las mayores fortunas del reino; algunos veían en él a un futuro rey. Allí se decidió lo que pasaría a la mañana siguiente.
El 23 de mayo, los rebeldes irrumpieron en la cancillería de Bohemia, en el ala de Luis del Palacio Real Viejo. Sólo había cuatro gobernadores del rey. La ira se dirigió contra dos de ellos, Slavata y Jaroslav Bořita de Martinic, a los que sometieron a un juicio improvisado, con lectura de la acusación incluida. No todo era política. Uno de los cabecillas, Thurn, había perdido el año anterior un cargo muy lucrativo, el de burgrave del castillo de Karlštejn. ¿Y quién se lo había quedado? Martinic.
El primero en salir por la ventana fue él. Según se cuenta, se encomendó a la Virgen mientras caía. Después fue Slavata, que se hirió al agarrarse al alféizar. Y luego, sin que estuviera previsto, el secretario Fabricius, por defenderlos. Cayeron desde unos diecisiete metros y desde arriba les dispararon. Los tres sobrevivieron. Martinic, casi ileso, ayudó a Slavata a alejarse despacio; Fabricius corrió hacia el río y se marchó a Viena.
¿Cómo es posible? Cada bando lo contó a su manera. Para los católicos fue un milagro de la Virgen; Slavata llegó a encargar un cuadro votivo en agradecimiento. Para los protestantes, los había salvado un montón de estiércol y basura bajo la ventana. Ninguna de las dos versiones prueba nada. Los especialistas de hoy prefieren una explicación menos gloriosa: rodaron por la pendiente del terreno que había bajo la ventana.
Dos días después, los rebeldes publicaron una Apología: aseguraban que no se alzaban contra el rey, sólo contra quienes le aconsejaban mal. Dio igual. Así arrancó la rebelión de los Estados de Bohemia, con la que empezó la Guerra de los Treinta Años. En Chequia las defenestraciones se cuentan con número: el Instituto de Historia Militar de Praga titula su relato de 1618 «La tercera defenestración de Praga». ¿Tercera? Esa cuenta incluye otro episodio que aquí no contamos.
Una dama que no entregó a nadie
Los dos gobernadores encontraron refugio en el cercano palacio Lobkowicz. Allí vivía Polyxena de Lobkowicz, esposa del canciller supremo del reino. Hizo curar a Slavata y, probablemente, así les salvó la vida a los dos. Ese mismo día llegaron los rebeldes a reclamarlos. Ella se negó a entregarlos.
Diez años después, Polyxena regaló a los carmelitas una figura que su madre, la española María Manrique de Lara, había traído de España y le había dado como regalo de bodas. Es el Niño Jesús de Praga, venerado hoy sobre todo en los países de habla hispana. La misma mujer aparece en las dos historias.
Lo que vino después
Para los rebeldes, lo que empezó en aquella ventana acabó mal. El joven Smiřický murió ese mismo noviembre, probablemente de tuberculosis, y su herencia pasó a Albrecht de Wallenstein, hijo de una Smiřický: el mismo Wallenstein al que el emperador mandaría asesinar en 1634. La rebelión perdió, y el 21 de junio de 1621 veintisiete de sus dirigentes fueron ejecutados ante el Ayuntamiento de la Ciudad Vieja. Las veintisiete cruces del pavimento no son de aquel día: se marcaron por primera vez en 1904.
¿Y Martinic? Las obras de su palacio de la plaza del Castillo se habían parado con la defenestración. Lo terminó en los años treinta del siglo XVII, con un piso más y su escudo en mármol rojo en la fachada. Los esgrafiados que cuentan la historia bíblica de José son anteriores, de finales del siglo XVI. Pura casualidad, pero José también sabía algo de caer y volver a levantarse.
Una ventana más, en 1948
Praga tiene otra ventana en la memoria. La noche del 9 al 10 de marzo de 1948, pocas semanas después del golpe comunista de febrero, murió Jan Masaryk, ministro de Exteriores e hijo del primer presidente de Checoslovaquia. Cayó desde una ventana de su piso oficial, bajo el tejado del palacio Černín, y lo encontraron de madrugada en un patio. La versión oficial habló de suicidio. Las investigaciones posteriores no han llegado a la misma conclusión: una habló de asesinato; otra, de que no podía confirmarse ni descartarse ninguna versión. Su muerte quedó como emblema del fin de la democracia checoslovaca.
Hecho o leyenda.
- Hecho: en 1419 la multitud arrojó por las ventanas del Ayuntamiento de la Ciudad Nueva a diez personas (trece, según otras crónicas), que murieron. En 1618 tres hombres cayeron desde la cancillería del Castillo y sobrevivieron. Polyxena de Lobkowicz acogió a los dos gobernadores y no los entregó.
- Incierto: que Žižka dirigiera el asalto de 1419 y que la muerte del rey tuviera que ver con él. Sobre la muerte de Masaryk, las investigaciones han llegado a conclusiones distintas.
- Leyenda o propaganda: el párroco muerto en 1419; el milagro de la Virgen y el montón de estiércol de 1618. La explicación más aceptada es la pendiente.
Dónde escucharla
La ventana de 1618 y Polyxena se cuentan en la ruta «El Castillo de Praga: reyes, astrónomos y prisioneros», con la parada «Tercer patio: la ventana de 1618». La conjura de la víspera, en «Malá Strana: del Puente de Carlos al pie del Castillo»; la casa de Martinic y la muerte de Masaryk, en «Hradčany alto: de Strahov a la plaza del Castillo»; y 1419, en «La Plaza de Carlos y la cripta de los paracaidistas». Las cruces de 1621 están en la ruta gratuita, «La Ciudad Vieja: de la Torre de la Pólvora al reloj astronómico».
Para saber más
- Vojenský historický ústav Praha (Instituto de Historia Militar), «Třetí pražská defenestrace a začátek třicetileté války» (texto del 400.º aniversario): https://www.vhu.cz/treti-prazska-defenestrace-a-zacatek-tricetilete-valky/
- Václav Vladivoj Tomek, Dějepis města Prahy, vol. III (Praga, 1875). Internet Archive: https://archive.org/details/dejepismestaprah03tome
- Novoměstská radnice (Ayuntamiento de la Ciudad Nueva), «Historie»: https://www.nrpraha.cz/historie
- Správa Pražského hradu (Administración del Castillo de Praga), «Starý královský palác»: https://www.hrad.cz/cs/prazsky-hrad-pro-navstevniky/navstevnicke-objekty/stary-kralovsky-palac-10209
- Martinický palác, «Historie paláce»: http://www.martinickypalac.cz/historie-palace/
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Dónde escuchar esta historia

La Ciudad Vieja: de la Torre de la Pólvora al reloj astronómico
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Otras rutas mencionadas (4)

El Castillo de Praga: reyes, astrónomos y prisioneros

La Plaza de Carlos y la cripta de los paracaidistas: de la Casa de Fausto a la Casa Danzante
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Malá Strana: del Puente de Carlos al pie del Castillo
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