Buda y Pest: ¿por qué eran dos ciudades y cuándo se unieron?
Respuesta corta: porque las separaba el Danubio y, durante siglos, no hubo un puente fijo entre ellas. Buda creció en la orilla derecha, sobre las colinas y alrededor de su castillo; Pest, en la llanura de la orilla izquierda. Cada una tenía su propio gobierno, y había además una tercera, Óbuda, la Buda vieja. Una ley las fundió en un solo municipio, Budapest, cuya fecha oficial de nacimiento es el 17 de noviembre de 1873.

Si te asomas al río desde el paseo de Pest, la diferencia todavía se ve: enfrente, una orilla que sube hacia el castillo; a tu espalda, una ciudad plana que se extiende tierra adentro.
¿Por qué Buda y Pest eran ciudades distintas?
Para empezar, por el terreno. La Unesco recuerda que Budapest reúne dos ciudades que en origen eran del todo independientes: Buda, en un espolón rocoso de la orilla derecha, y Pest, en la llanura de la izquierda.
Luego, por la historia. Aunque parezca lo contrario, la ciudad del castillo no es la más antigua. Según la Unesco, Pest fue el primer centro urbano medieval, y quedó arrasada en 1241 y 1242. Su parroquia, que ya estaba en pie en 1046, la destruyeron entonces los mongoles. Pocos años después, el rey Béla IV levantó el castillo de Buda sobre el espolón de enfrente. Desde entonces, su historia fue la de la monarquía húngara.
Y por el río. Pest creció justo donde el Danubio se estrecha más a su paso por la ciudad, un punto por el que se cruzaba en barca. Los romanos, que tenían su ciudad, Aquincum, en la otra orilla y algo más al norte, levantaron aquí, en la orilla de Pest, un fuerte, Contra-Aquincum, que vigilaba las rutas comerciales hacia las tierras de los sármatas.
¿Cómo se cruzaba el Danubio antes de los puentes?
Depende de la estación. Fuera del invierno, la gente pasaba por un pontón: una hilera de barcas amarradas con un tablero encima. Con el frío había que retirarlo, o el hielo acababa con él. Y cuando el Danubio se congelaba de verdad, el propio río hacía de puente: las autoridades municipales revisaban el hielo, señalaban las sendas, las reforzaban y les echaban paja por encima. Gratis no era, por supuesto.
El peligro llegaba cuando el hielo se soltaba y empezaba a bajar a la deriva. Esos días, la otra orilla quedaba tan lejos como otro país: imposible pasar a pie e imposible en barca. Lo comprobaron en 1800 los invitados a una de las fiestas que Buda dedicó a la boda del palatino José, el representante del rey en Hungría. La flor y nata de Pest estaba allí cuando corrió la noticia de que el hielo bajaba suelto. Nadie pudo volver a casa, así que el banquete se alargó dos días con sus noches. Hay maneras peores de quedarse incomunicado.
Veinte años más tarde, el río le jugó una mala pasada a alguien con muchas menos ganas de fiesta. El conde István Széchenyi, entonces un joven oficial de húsares, viajaba hacia Buda porque acababa de morir su padre. El 29 de diciembre de 1820, con una ventisca feroz, se plantó en la orilla de Pest. Hacía semanas que habían retirado el pontón y ningún barquero se atrevía con aquel río. Tuvo que aguardar hasta el 5 de enero de 1821. Un día antes, dejó anotado en su diario que estaba dispuesto a dar las rentas de todo un año para que se construyera un puente fijo sobre el Danubio.
¿De dónde viene el nombre de Budapest?
Budapest es, sencillamente, Buda más Pest. Y la palabra es más vieja que la ciudad. El 10 de febrero de 1832, empujada por Széchenyi, nació la asociación que iba a levantar el puente, y en su nombre oficial ya figuraba Budapest: cuatro décadas largas antes de que la capital unificada existiera. Quién juntó las dos palabras por primera vez no lo sabemos.
De aquella promesa salió el Puente de las Cadenas. El proyecto fue del inglés William Tierney Clark, y al frente de la obra estuvo un escocés de veintiocho años que se apellidaba igual, Adam Clark, sin ser de la familia. Se eligió un puente colgante de tres tramos para que hubiera el menor número posible de pilares en el río cuando bajara el hielo. Y trajo una novedad que escandalizó a más de uno: en él pagaban peaje todos, nobles incluidos.
Se abrió el 20 de noviembre de 1849, sin su gran impulsor: Széchenyi estaba enfermo e ingresado, y no pudo pasar por él ya acabado. La Unesco dice que aquel puente simbolizó la unión de Buda y Pest, aunque la unión de verdad no llegó hasta 1873.
¿Cuándo se unieron Buda y Pest?
Lo decidió una ley, la XXXVI de 1872: las tres ciudades, junto con la isla Margarita, pasarían a ser un único municipio llamado Budapest. La nueva capital tendría autogobierno, nombraría a sus propios responsables y podría elevar sus peticiones directamente al Parlamento.
¿Hubo fiesta en las tres ciudades? No exactamente. Según el Museo de Historia de Budapest, la fusión inquietaba a todas. Los de Pest temían que les frenara; los de Buda, perder una tranquilidad más bien conservadora; y Óbuda, la menor, pintar muy poco al lado de sus dos vecinas. Pest marcaba el paso y las otras iban detrás con desgana, «a lo señor mayor», según la expresión del museo.
El cumpleaños que se celebra es el 17 de noviembre de 1873. Las primeras autoridades, sin embargo, se eligieron antes: según el propio Vigadó, el palacio de fiestas del paseo de Pest, la asamblea constituyente se reunió en una de sus salas el 25 de octubre y eligió primer alcalde mayor a Károly Ráth.
En ese mismo edificio sonó el 9 de noviembre Christus, el oratorio de Liszt. El Vigadó lo cuenta entre los festejos de la unión; un estudio musicológico, en el homenaje por los cincuenta años de carrera del compositor. Ráth unió las dos cosas en su brindis: la capital recién nacida tenía allí su primera ocasión de lucirse.
¿Se nota todavía que eran dos ciudades?
Sí. La Unesco destaca que Budapest conserva los rasgos de las antiguas Pest, Buda y Óbuda: el barrio del Castillo, medieval y barroco, frente a la arquitectura homogénea de Pest, organizada en avenidas que salen del centro y bulevares en anillo.
Si nos preguntas, la unión de verdad empezó cuando pasar a la otra orilla dejó de depender del hielo. Es nuestra lectura, no un dato. El dato es otro: la ley llegó veinticuatro años después del puente.
Hecho o leyenda.
- Hecho: hasta 1873, Buda, Pest y Óbuda eran municipios distintos; los unió una ley de 1872, y Budapest nació oficialmente el 17 de noviembre de 1873.
- Hecho: Pest fue el primer centro urbano medieval; el castillo de Buda se levantó pocos años después de la devastación de 1241 y 1242.
- Hecho: durante siglos se cruzó en barcas o sobre el hielo; Széchenyi esperó una semana ante el río en 1820 y 1821.
- Hecho: la palabra Budapest ya aparece en 1832 en el nombre de la sociedad del puente. No sabemos quién la inventó.
- Interpretación atribuida: el miedo de las tres ciudades a la unión lo cuenta así el Museo de Historia de Budapest.
- Con reserva: la asamblea del 25 de octubre en el Vigadó (la cuenta el propio edificio; no hemos visto el acta).
- Versiones distintas: si Christus sonó por la unión (así lo cuenta el Vigadó) o en el homenaje a Liszt de esos días (así lo documenta un estudio musicológico).
- Lectura nuestra: que la ciudad empezara a unirse con el puente.
Dónde escucharla
Podtour cuenta esta historia en «El Danubio, de puente a puente», la ruta gratuita de Budapest, que recorre la orilla de Pest del Puente Isabel al de las Cadenas. La parada «El día que nació Budapest» se escucha en el paseo, con las dos orillas a la vista. «El río helado y la promesa» y «Dos Clark sin parentesco, nobles que pagan peaje» cuentan la espera de Széchenyi y quién pagó el puente. Y la primera, «La parroquia que ya estaba en 1046», explica por qué todo empezó en el tramo más estrecho del río.
Son doce paradas en algo más de un kilómetro, casi llano y todo desde la calle.
Si estás preparando el viaje, en la guía de Budapest tienes lo práctico.
Para saber más
- Unesco, Centro del Patrimonio Mundial, «Budapest, including the Banks of the Danube, the Buda Castle Quarter and Andrássy Avenue» (n.º 400). https://whc.unesco.org/en/list/400
- Ágnes Ságvári (ed.), Budapest. The History of a Capital, Budapest, Archivo de la Ciudad, 1975 (traducción inglesa de la ley XXXVI de 1872); Hungaricana. https://library.hungaricana.hu/en/view/BFLV_Sk_21_Bp_2/?pg=98
- Museo de Historia de Budapest, prefacio del catálogo de la exposición del 125.º aniversario de la unión, Tanulmányok Budapest Múltjából 27, 1998. https://epa.hu/02100/02120/00027/pdf/ORSZ_BPTM_TBM_27_011.pdf
- Péter Buza, Bridges of the Danube, Budapest, Városháza, 1999; Hungaricana. https://library.hungaricana.hu/en/view/VaroshazaKiado_0059/
- Zoltán Fónagy, «Lánchíd», portal Budavár (HUN-REN, Instituto de Investigación en Humanidades), 2013. https://budavar.abtk.hu/hu/utcak-terek-epuletek/lanchid.html
- Pesti Vigadó, «"And the name of this town is going to be Budapest..."». https://vigado.hu/web/en/-/-and-the-name-of-this-town-is-going-to-be-budapest-
- Zsuzsanna Domokos, «Liszt Ferenc magyarországi recepciója ötvenéves művészi jubileuma idején», Magyar Zene 63/1 (2025), sobre el homenaje a Liszt de noviembre de 1873 (en húngaro). https://ojs.mtak.hu/index.php/magyarzene/article/view/19200
- Krisztina Szirmai y Eszter Kovács, «Régészeti megfigyelések a Belvárosi plébánia templom kisebb, belső rekonstrukciós munkálatainál», Aquincumi Füzetek 9, Museo de Historia de Budapest, 2003, con el fuerte de Contra-Aquincum (en húngaro); Hungaricana. https://library.hungaricana.hu/en/view/ORSZ_BPTM_Af_09/?pg=167
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