Santa Maria del Mar: ¿la pagaron los bastaixos?

La respuesta corta: no, al menos con dinero no. La tradición dice que los bastaixos, los porteadores del puerto de Barcelona, cargaron gratis, a hombros, todos los bloques del templo desde las canteras de Montjuïc. La investigación cuenta otra cosa: la obra la pagaron sobre todo los vecinos ricos de la Ribera, familia a familia y capilla a capilla, y, cuando el dinero escaseó tras la peste, el rey. Lo que sí es cierto es que los bastaixos tienen en la iglesia un sitio de honor, empezando por su puerta principal.

Fachada principal de Santa Maria del Mar, en el Born de Barcelona, con su puerta y el gran rosetón gótico

Si has llegado a esta pregunta por la novela La catedral del mar, no eres la única persona. Ese libro dio fama mundial a la imagen de los porteadores con la piedra a cuestas. Aquí no vamos a resumirlo: vamos a mirar qué hay detrás de esa imagen.

¿Quiénes eran los bastaixos?

Un bastaix se ganaba la vida cargando peso a hombros. Unos se ayudaban de una almohadilla, la capçana; otros, de una cuerda o de una barra. Los de Barcelona trabajaban en la orilla del mar, por eso también los llamaban macips de ribera, y llevaban las mercancías desde la playa o los muelles hasta la aduana, el peso del rey o los almacenes de los comerciantes. Y respondían de lo que llevaban encima.

El oficio ya existía en la ciudad en 1268. Formaban una corporación cerrada, muy celosa de su trabajo, que chocó a menudo con carreteros, arrieros y barqueros. No tenían sitio en el gobierno municipal. Y su gremio resistió tanto que sobrevivió a la abolición de los gremios de 1836.

¿Qué dice la tradición de la piedra de Montjuïc?

Lo que se cuenta es que los bastaixos transportaron sin cobrar, bloque a bloque, toda la piedra que necesitó la obra. La primera parte es segura: la piedra salía de las canteras de Montjuïc. La junta de obras tenía algunas y el rey le cedió otra en 1368, en un paraje llamado la Roca.

¿Y lo de hacerlo gratis? Aquí las fuentes no hablan con la misma voz. La entrada «bastaix» de la Gran Enciclopèdia Catalana lo da por hecho: dice que prestaron ese servicio sin cobrar desde 1323 y que, gracias a él, consiguieron constituirse en cofradía en 1418. Pero fíjate en la fecha. Según esa cuenta, habrían empezado a cargar piedra seis años antes de que se pusiera la primera, el 25 de marzo de 1329. La obra de referencia sobre la iglesia, el capítulo de L'Art gòtic a Catalunya, es más prudente: lo presenta como algo que «s'afirma tradicionalment», es decir, que se afirma por tradición.

¿Quién pagó Santa Maria del Mar?

La iglesia se levantó deprisa para lo que era normal en un templo así. Se empezó en 1329 y la última bóveda de la nave mayor se cerró en noviembre de 1383: cincuenta y cuatro años, como recuerda la propia parroquia. Detrás de esa rapidez, según la monografía, hubo un mecenazgo firme de dos reyes, Alfonso el Benigno y su hijo Pedro el Ceremonioso, y de los muchos burgueses que vivían en la Ribera, el próspero barrio del Mar.

El motivo para construirla también tenía que ver con el dinero, pero al revés: la iglesia vieja ya no daba abasto con tantas donaciones, altares y fundaciones como llegaban de un barrio enriquecido con el comercio marítimo. El acta de la primera piedra confiaba la viabilidad de la obra a la piedad y la devoción de los parroquianos.

Y así fue, al menos al principio. En la primera fase, la obra se alimentó con lo que iban aportando los feligreses, más que con un fondo ahorrado de antemano. La forma de pagar se ve todavía en el edificio: cada capilla lleva el escudo de la familia o de la persona que la costeó. En la lista hay mercaderes, un platero, un cardador de lana. Hasta una de las grandes claves de la bóveda central, la de la Anunciación, luce un escudo familiar, el de los Bertran, y una gárgola lleva el de los Cardona.

¿Y los gremios? La monografía es clara: aunque se haya repetido a menudo, su aportación fue menor que la de los particulares. Sólo sobresale una, la de los bastaixos.

Luego llegaron la peste y las crisis de mediados del siglo XIV. Los donativos privados bajaron y el dinero del rey se volvió decisivo para terminar. Pedro el Ceremonioso cedió aquella cantera de 1368, donó en 1373 diez mil sueldos, una suma muy elevada, y más tarde cien florines para restaurar una clave de bóveda dañada.

¿Por qué hay bastaixos en la puerta de Santa Maria del Mar?

Porque pagaran o no, estuvieron. Su oficio aparece dos veces en la fachada principal. En las hojas de la puerta hay apliques de metal con figuras de porteadores. Y en la fila de veinticuatro pequeños capiteles de mármol de la arcada de abajo, los de los extremos los muestran trabajando; el resto lleva hojas y animales de fábula. Esos capiteles están muy gastados, así que no es fácil reconocerlos.

Dentro, el gremio tuvo capilla propia, que patrocinó en 1366 y que acabó convertida en sacristía, y disfrutó de ciertos privilegios.

Ningún documento de los que hemos leído explica por qué la iglesia les dio un lugar tan visible. Lo que dicen las fuentes es que su contribución destacó entre la de los gremios. Y la parroquia, en su propia historia, reparte los papeles con bastante sentido: el rey y los vecinos principales pusieron grandes donativos; gremios y trabajadores como los bastaixos, los carpinteros o los vidrieros, pusieron su trabajo. Que cargaran toda la piedra, y gratis, ya es otra cosa: eso es tradición.

Santa Maria del Mar y el Born

La iglesia era el corazón de un barrio que vivía del mar. A su alrededor, entre el templo y la muralla de la costa, estaban la lonja, la aduana y la pescadería. La plaza que se abre ante la fachada fue el cementerio mayor de la parroquia; allí se levantó, entre 1383 y 1403, una fuente pública que ha llegado hasta nosotros. El cementerio menor era el Fossar de les Moreres, al otro lado del templo. En esa misma plaza, en 1354, Pedro el Ceremonioso protagonizó un acto solemne antes de embarcar hacia Cerdeña, y él mismo lo cuenta en su crónica.

Hecho o leyenda.

  • Tradición: que los bastaixos cargaran gratis toda la piedra desde Montjuïc. Una enciclopedia lo da por hecho desde 1323, antes de empezar la obra; la monografía de referencia lo presenta como algo que se afirma por tradición.
  • Hecho: los bastaixos aparecen en los apliques de la puerta y en los capiteles de los extremos de la fachada; tuvieron capilla propia y ciertos privilegios.
  • Hecho: la piedra venía de canteras de Montjuïc, y el rey cedió una en 1368.
  • Interpretación de los especialistas: el dinero vino sobre todo de particulares, con capillas marcadas por sus escudos, y, tras la peste, del rey. Los gremios aportaron menos; sólo destaca la contribución de los bastaixos.
  • Sin documento leído: por qué la iglesia les reservó la puerta.

Dónde escucharla

Podtour cuenta esta historia ante la fachada, en la parada «Los hombres del fardo: tradición y quién pagó la iglesia» de la ruta «Santa Maria del Mar y el Born», doce paradas por la Ribera. En la misma plaza, la parada «Tres heridas: fuego de 1379, rosetón de 1428, fuego de 1936» mira hacia arriba, y junto a la puerta del Fossar, «La lápida del rey que conquistó Cerdeña: Mar y Març» lee la piedra que recuerda el comienzo de la obra. Lo práctico para preparar el viaje está en la guía de Barcelona.

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